
Cirrosis en el Adulto Mayor
La cirrosis hepática es una enfermedad crónica que se caracteriza por la cicatrización irreversible del hígado. Aunque comúnmente se asocia con el alcoholismo, en los adultos mayores puede ser el resultado de un daño prolongado por causas como la hepatitis B o C, o la enfermedad de hígado graso no alcohólico. La cirrosis puede desarrollarse de manera silenciosa durante años, lo que dificulta el diagnóstico temprano. Los síntomas sutiles, como la fatiga, a menudo se confunden con el envejecimiento. En etapas avanzadas, pueden aparecer síntomas más graves como ictericia (color amarillento en la piel), hinchazón abdominal y confusión mental. Aunque la cicatrización no se puede revertir, un manejo adecuado puede detener la progresión de la enfermedad. La clave es el diagnóstico temprano a través de chequeos regulares, el control de las enfermedades subyacentes y un estilo de vida saludable. Con la atención correcta, es posible manejar la cirrosis y mejorar la calidad de vida.

