⚡Entendiendo la Neuropatía: El Silencio de los Nervios en el Adulto Mayor


Como geriatra, recibo con frecuencia a pacientes que describen sensaciones extrañas: hormigueo, ardor en los pies, entumecimiento o la sensación de caminar sobre algodones. Estos son los síntomas clásicos de la neuropatía periférica, una condición donde los nervios que transmiten información entre el cerebro y las extremidades se dañan. En el adulto mayor, esta afección suele ser el resultado de años de niveles elevados de azúcar en sangre, deficiencias vitamínicas (especialmente la B12) o problemas circulatorios, y no debe ignorarse, pues afecta directamente el equilibrio.

El peligro más grande de la neuropatía no es solo la molestia, sino la pérdida de sensibilidad. Al no sentir adecuadamente los pies, una pequeña rozadura, una ampolla o un corte pueden pasar inadvertidos y convertirse en una úlcera grave o infección. Por ello, la revisión diaria de los pies debe ser un hábito sagrado. Mantener un control riguroso de la glucosa y evitar el consumo de alcohol son medidas fundamentales para detener el avance del daño nervioso. El nervio dañado es difícil de reparar, pero es muy posible estabilizarlo para recuperar el confort.

Más allá del tratamiento farmacológico para el dolor neuropático, recomiendo la fisioterapia para fortalecer los músculos y mejorar la propiocepción (la capacidad del cuerpo de saber dónde está posicionado). Esto es vital para prevenir caídas, que son la complicación más temida en geriatría. Si usted siente picazón constante, calambres nocturnos o pérdida de fuerza, no espere a que el síntoma se vuelva incapacitante. Una intervención temprana nos permite proteger sus nervios y asegurar que pueda seguir desplazándose con confianza y sin dolor.

Dr. Raúl Pineda
Centro de Geriatría de Guatemala

Categories:

Tags:


Deja un comentario

Descubre más desde Centro de Geriatría de Guatemala

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo